Explicación sobre la alergia

La alergia es una disfunción del sistema inmunitario que provoca una reacción a sustancias normalmente inofensivas llamadas alérgenos. En este apartado aprenderá qué causa la reacción, la importancia de la IgE y por qué es importante medir la IgE para avanzar hacia el tratamiento de los síntomas y ayudar a los pacientes a sentirse mejor.

Reacción alérgica  |  IgE |  Importancia de medir el nivel de IgE  |  Mastocito  |  Histamina 

¿Cómo se desencadena una reacción alérgica?

Una reacción alérgica se desencadena a causa de una sustancia concreta (alérgeno) a la que se es alérgico. Cuando está expuesto a este alérgeno, el cuerpo detecta un invasor extraño.

El alérgeno se une a los anticuerpos IgE. Cuando esto ocurre, el mastocito se abre para liberar sustancias antiinflamatorias como la histamina, que se desplaza rápidamente por el cuerpo para combatir lo que se ha detectado como perjudicial. La histamina afecta a los tejidos corporales y provoca inflamación.

Los síntomas que se experimentan dependen de la parte del cuerpo en la que se libera la histamina. Los mocos, el picor de ojos, los ojos llorosos, las dificultades respiratorias y la sequedad cutánea pueden ser signos de que los mastocitos están reaccionando en las correspondientes partes del cuerpo.

Para la mayoría de las personas, la alergia empieza como un trastorno limitante e incómodo pero inocuo y pueden pasar años hasta que se desarrollen los síntomas. Para otras, las reacciones alérgicas pueden ser más graves y suponer una amenaza al bienestar general. Y en algunos casos raros, algunos alimentos, fármacos o una picadura de insecto pueden provocar un choque anafiláctico repentino y potencialmente mortal.

IgE: los anticuerpos antialergias del cuerpo

La inmunoglobulina E (IgE) es un tipo de proteína llamada "anticuerpo". Desempeña un papel importante en las reacciones alérgicas y, por lo tanto, se suele denominar "anticuerpo de la alergia”.

Si alguien es alérgico a una sustancia concreta (alérgeno), el sistema inmunitario cree por error que esta sustancia normalmente inofensiva, como el polen, es en realidad perjudicial para el organismo.

Cuando se está expuesto a esta sustancia, el sistema inmunitario empieza a producir IgE para intentar proteger el cuerpo. Los anticuerpos IgE permanecen en el cuerpo y, la próxima vez que vuelva a entrar en contacto con esta sustancia alergénica, puede darse una reacción alérgica.

Como resultado, una persona que tiene alergia presenta niveles elevados de IgE en la sangre. La IgE es específica para cada alérgeno. Esto significa que la IgE para el gato solo puede desencadenar una reacción alérgica a los gatos.

Mida el nivel de IgE para saber a qué es alérgico un paciente.

Un análisis de sangre permitirá identificar la cantidad de IgE presente en el organismo. Conocer los niveles de IgE de un paciente para diferentes sustancias permitirá identificar los desencadenantes alérgicos específicos que pueden estar provocando los síntomas, es decir, puede ayudar a saber si el paciente es alérgico y a qué sustancia es alérgico.

El resultado cuantitativo de una prueba de IgE incrementa la posibilidad de clasificar cómo las diferentes sustancias afectarán a los síntomas. Una regla general es que cuanto mayor sea el valor del anticuerpo IgE, mayor será la probabilidad de que aparezcan síntomas. Los alérgenos que se encuentran en cantidades reducidas y que actualmente no provocan síntomas pueden ayudar igualmente a predecir el futuro desarrollo de síntomas.

El valor de los mastocitos

Los mastocitos son una parte importante del sistema inmunitario y pueden encontrarse en todo el organismo. Dentro de los mastocitos encontramos diferentes sustancias químicas, como la histamina, que provocan inflamación.

El papel de la histamina en la alergia

Los síntomas de alergia están provocados por la histamina, que activa una respuesta inflamatoria para proteger al organismo. La histamina expande los vasos sanguíneos de modo que las membranas mucosas se inflaman. La histamina es liberada por los mastocitos.