La alergia como nunca la había visto

Incluya componentes alergénicos en el desarrollo del diagnóstico y lleve el diagnóstico de alergias a un nuevo nivel. En la alergología molecular, se mide la sensibilización a componentes individuales de alérgenos, con lo que se obtiene una imagen detallada del perfil de IgE del paciente. A su vez, esto permite evaluar el riesgo de la alergia y explicar los síntomas debidos a reactividad cruzada, además de ayudarle a mejorar el tratamiento del paciente.

El nuevo enfoque de la alergología molecular lleva el diagnóstico un paso más allá al cuantificar los anticuerpos IgE específicos de alérgenos en moléculas de alérgenos únicas y puras. La mejora en la precisión que se obtiene de esta forma refuerza la utilidad clínica de las pruebas de IgE.

Componentes alergénicos: la base para un mejor diagnóstico

Se pueden producir componentes alergénicos únicos a partir de una fuente alérgena. Después se mide individualmente la sensibilización a estos componentes en pruebas independientes, lo cual ayuda a localizar, a un nivel molecular exacto, a qué componente está sensibilizado el paciente.

Esta información ofrece una base para hacer un diagnóstico preciso de la alergia. En alergología molecular, se utilizan las pruebas basadas en extractos junto con los análisis de componentes específicos. El extracto ofrece una respuesta general si el paciente está sensibilizado a la fuente alérgena particular, mientras que los componentes añaden información vital sobre el riesgo, la especificidad y la reactividad cruzada.

¿Qué nos pueden decir los componentes alergénicos?

Los componentes alergénicos son proteínas que, en base a la similitud estructural, se agrupan en distintas familias de proteínas. En función de las propiedades de estas proteínas, la sensibilización a los componentes conlleva distintas consecuencias para el paciente.

Componentes específicos: pistas clave para revelar las fuentes de la alergia

Normalmente, cada fuente de alérgenos contiene tanto componentes alergénicos específicos como de reactividad cruzada. Los componentes alergénicos específicos son más o menos exclusivos de su fuente y solo se encuentran en un número limitado de especies muy cercanas. Cada fuente de alérgenos puede contener uno o unos pocos componentes alergénicos específicos. La sensibilización a alguno de ellos indica una sensibilización genuina, lo cual significa que la fuente de alérgenos correspondiente es la causa principal de los síntomas clínicos.

Identifique componentes con reactividad cruzada y mejore su diagnóstico

Los componentes alergénicos con reactividad cruzada presentan una distribución más amplia y pueden ser compartidos por una gran variedad de fuentes de alérgenos. Debido a su alto grado de similitud estructural, pueden causar reactividad cruzada de anticuerpos IgE.

La reactividad cruzada se puede manifestar en forma de alergia alimentaria relacionada con el polen del abedul, un síndrome que afecta a muchos pacientes alérgicos al polen del abedul. La razón molecular subyacente para esta reactividad cruzada es que la mayoría de pacientes alérgicos al polen del abedul tienen anticuerpos IgE específicos para el componente Bet v 1. Bet v 1 tiene una estructura similar a la de las proteínas relacionadas de muchos alimentos, como por ejemplo, la soja o el cacahuete. Así, los anticuerpos IgE frente al componente Bet v 1 del abedul del paciente presentan una reacción cruzada con estas proteínas relacionadas de la soja o el cacahuete.

Estabilidad y cantidad de proteínas

Los componentes alergénicos de los alimentos presentan una estabilidad diferente al calor y a la digestión, y el contenido de su fuente de alérgenos varía. La estabilidad y la cantidad dependen de la familia de proteínas a la que pertenezca el componente. Por lo tanto, conocer el perfil de sensibilización del paciente y a qué familia pertenecen los componentes identificados permite evaluar el riesgo asociado con las sensibilizaciones.