Celiaquía/Otros trastornos digestivos

La celiaquía, también denominada enteropatía por gluten, o esprúe no trópico, es una enfermedad que afecta principalmente al tracto gastrointestinal caracterizada por la inflamación crónica de la mucosa. Esto da lugar a la atrofia de las vellosidades intestinales, absorción deficiente y manifestaciones clínicas proteicas, que pueden comenzar en la infancia o incluso de adulto.

Los síntomas pueden incluir calambres, hinchazón y distensión abdominal, y si la enfermedad no se trata puede dar lugar a deficiencias vitamínicas y minerales, osteoporosis y otros problemas.

La enfermedad también se asocia a la enfermedad cutánea, como dermatitis herpetiformis. Se han identificado los principales factores de riesgo genéticos de la celiaquía (HLA-DQ2 y HLA-DQ8), y los desencadenantes ambientales (péptidos específicos presentes en trigo, centeno y cebada), y la mayoría de pacientes experimentan la remisión completa tras excluir estos granos de la dieta. Por tanto, ha habido un progreso científico considerable en el entendimiento de esta compleja enfermedad y cómo evitar o curar sus manifestaciones mediante modificaciones en la dieta.

En la actualidad, la celiaquía es considerada ampliamente como una enfermedad rara en Estados Unidos. Sin embargo, estudios recientes (principalmente en Europa, pero también en Estados Unidos) sugieren que su prevalencia es mucho mayor que los cálculos anteriores, dando lugar a una preocupación generalizada sobre que la enfermedad no esté reconocida ampliamente. La enfermedad es más frecuente en individuos de raza blanca y se produce ocasionalmente en la raza negra africana, pero no en asiáticos (consulte "epidemiología"). Algunos pacientes con celiaquía pueden encontrarse en riesgo de sufrir linfomas no hodgkinianos, un cáncer poco frecuente que afecta al tubo digestivo. Sin embargo, no queda claro cuál sería el impacto de esta observación en las estrategias diagnósticas y terapéuticas.

La deficiencia de inmunoglubina A (IgA) es de 10 a 15 veces más común en pacientes con celiaquía que en personas sanas (prevalencia en personas sanas: 1 de 600 a 800). De ahí que los pacientes celíacos con deficiencia de IgA presenten un análisis serológico falso negativo, cuando sólo los isotipos IgA se miden en el serodiagnóstico.