Síndrome antifosfolipídico

El síndrome antifosfolipídico (SAF) fue descrito por primera vez a principios de los años 50 en mujeres con tiempos de sangrado prolongados que no se podían corregir añadiendo plasma normal, con antecedentes de hipercoagulabilidad, VDRL falso positivo y antecedentes de pérdida del feto recurrente.

El lupus anticoagulante y el anticuerpo anticardiolipina se han caracterizado como anticuerpos adquiridos. Los criterios clínicos y serológicos para la clasificación de síndrome antifosfolipídico han sido propuestos en base a un estudio realizado en 667 pacientes con LES:

Clasificación del síndrome antifosfolipídico

Manifestaciones clínicas:

  • Trombosis vascular (uno o más episodios clínicos de trombosis arterial, venosa o de vasos pequeños).
  • Morbilidad maternal (uno o más muertes sin explicar de un feto morfológicamente normal en o después de la décima semana de gestación / uno o más nacimientos prematuros en o antes de la 34 semana de gestación / tres o más abortos espontáneos consecutivos sin explicar antes de la décima semana de gestación).

Criterios de laboratorio:

  • Anticuerpos anticardiolipina (IgG y/o IgM)
  • Lupus anticoagulante

Se considera que el síndrome del anticuerpo antifosfolípido definido está presente si se cumplen al menos 1 de los criterios clínicos y 1 de los criterios de laboratorio.

Varias caras del síndrome antifosfolipídico

(Asherson RA, Cervera R (2003) Autoim Rev 2: 140-151)

La afectación de un vaso o varias oclusiones vasculares puede dar lugar a una amplia variedad de presentaciones.

La trombosis venosa profunda, acompañada a veces de embolia pulmonar, es la manifestación descrita con mayor frecuencia en este síndrome (alrededor del 39%).
Los accidentes cerebrovasculares (ictus [20%] o accidentes isquémicos transitorios [11%]) son las manifestaciones trombóticas arteriales más comunes.
En cuanto a las manifestaciones fetales y obstétricas más frecuentes, encontramos pérdida precoz del feto (35%), pérdida del feto tardía (17%), nacimiento prematuro (11%) y preeclampsia (10%).

También hay otras características clínicas relativamente comunes en estos pacientes, como trombocitopenia (30%), livedo reticularis (24%), lesiones en las válvulas cardíacas (12%), anemia hemolítica (10%), epilepsia (7%), infarto de miocardio (6%), úlceras en piernas (6%) y amaurosis fugaz (5%).

Sin embargo, se han descrito en ocasiones una gran variedad de manifestaciones clínicas en pacientes con síndrome antifosfolipídico, con prevalencias inferiores al 5%. Prácticamente cualquier órgano, sistema o tejido del cuerpo puede verse afectado. 
El síndrome antifosfolipídico se puede manifestar en enfermedades tan diversas como corea, trombo intracardíaco, ARDS, enfermedad de Addison, síndrome de Budd-Chiari, AVN ósea o síndrome de HELLP, por tan solo nombrar unas cuantas.