Poliarteritis nodosa

La poliarteritis nodosa afecta a cualquier órgano del cuerpo, pero la piel, los nervios periféricos, las articulaciones, el tracto intestinal y los riñones son los que se ven afectados con mayor frecuencia. Los pulmones no suelen estar afectados. Aunque la gravedad varía, la poliarteritis nodosa es una enfermedad grave y, con frecuencia, progresiva y mortal.

La vasculitis similar a la poliarteritis nodosa puede constituir una manifestación asociada o secundaria ocasional de otras enfermedades, como artritis reumatoide (AR) y lupus erimatoso sistémico (LES).

La poliarteritis nodosa es infrecuente. Se estima que su incidencia en la población general abarca entre 5 a 10 por millón de personas al año. La enfermedad se duplica en hombres. Se puede observar en niños y en personas de edad avanzada, pero es más común en edades medias.

Se suelen presentar síntomas constitucionales, como malestar general y fiebre. Las manifestaciones cutáneas incluyen púrpura palpable, úlceras asociadas a infartos de varios tamaños, y livedo reticularis. El dolor en las articulaciones es común, sin embargo, la sinovitis es menos frecuente.

Las manifestaciones neurológicas más típicas son las mononeuropatías múltiples y se producen en la mitad, o incluso más, de los pacientes. Los primeros síntomas suelen ser un dolor agudo repentino de parestesia en la distribución de un nervio periférico, seguido de astenia muscular propiciada por dicho nervio. Es posible que varios nervios se vean afectados progresivamente, dando lugar a una polineuropatía difusa grave.