La alergia como nunca la ha visto.

El nuevo enfoque de la alergología molecular lleva el diagnóstico un paso más allá al cuantificar los anticuerpos IgE específicos de alérgenos en moléculas de alérgenos únicas y puras. Estas están disponibles en dos plataformas diferentes.

Se pueden producir componentes de alérgenos únicos a partir de una fuente alérgena. Después se mide individualmente la sensibilización a estos componentes, lo cual ayuda a localizar, a un nivel molecular exacto, a qué componente está sensibilizado el paciente. Esta información ofrece una base para hacer un diagnóstico preciso de la alergia.

Los componentes de alérgenos son proteínas que, en base a la similitud estructural, se agrupan en distintas familias de proteínas. Las consecuencias de la sensibilización a miembros de estas familias dependen de las propiedades que compartan; están presentes en las fuentes en cantidades distintas y tienen estabilidades distintas. Algunos componentes de alérgenos son específicos y otros son de reactividad cruzada.

¿Qué aporta la alergología molecular?

1. Evalúa el riesgo clínico de reacción.

La alergología molecular permite sacar conclusiones sobre el riesgo relacionado con la sensibilización. La sensibilización a componentes de alérgenos estables puede provocar reacciones sistémicas o locales, mientras que la sensibilización a componentes inestables está relacionada, sobre todo, con reacciones locales.

2. Explica síntomas debidos a la reactividad cruzada.

Los síntomas provocados por anticuerpos de reactividad cruzada se pueden diferenciar de los causados por una sensibilización genuina; esto es importante para el tratamiento del paciente y para poder ofrecer consejos adecuados sobre qué evitar. En casos en los que solo se identifica sensibilización de reactividad cruzada, se deben realizar más pruebas para encontrar el sensibilizador principal.

3. Identifica a los pacientes adecuados para la inmunoterapia específica.

La sensibilización a componentes alérgenos específicos es básica para que funcione la inmunoterapia específica. Al emparejar a pacientes que tienen una sensibilización genuina con un extracto de la fuente pertinente, se mejora el resultado del tratamiento.