Principio de las pruebas EliA

La prueba EliA es un inmunoensayo enzimático fluorescente (FEIA, fluorescence enzyme immunoassay en inglés) y está diseñado como inmunoensayo de tipo sándwich.

Se recubre un pocillo con un antígeno reconocido específicamente por los anticuerpos diana, que representan marcadores de una enfermedad autoinmune determinada. Si estos anticuerpos específicos están presentes en la muestra de sangre del paciente, se unirán al antígeno. En el siguiente paso de la reacción, un anticuerpo secundario conjugado a una enzima se une al anticuerpo diana, ligado al antígeno.

La enzima transforma un substrato añadido en un producto fluorescente. Mediante la comparación de la señal fluorescente con la de los calibradores de concentraciones conocidas, se puede determinar la concentración de anticuerpos de la muestra de la prueba.

 
El antígeno de interés, cubierto hasta la fase sólida, une los anticuerpos específicos (p. ej., de tipo IgG) en la muestra del paciente.
Después de eliminar los anticuerpos no específicos no unidos, los anticuerpos marcados con enzimas contra el anticuerpo diana (p. ej., de tipo IgG) se añaden para formar un complejo.
Después de la incubación, se eliminan los anticuerpos marcados con enzimas no unidos y el complejo de unión se incuba con un agente de desarrollo.
Después de detener la reacción, se mide la fluorescencia del eluido. Cuanto más elevada sea la fluorescencia, más anticuerpos específicos (p. ej., del tipo IgG) habrá en la muestra.